PROBLEMAS SOCIALES DEL USO EXCESIVO DE LAS TIC
La disparidad de criterios entre los hijos y los padres sobre el tiempo y
el uso que deben tener con las TIC deriva frecuentemente en situaciones
complejas y conflictos que pueden ser solucionados con charlas sinceras
y razonadas, con acuerdos y horarios consensuados donde queden claras
las responsabilidades y necesidades de cada uno, planteando actividades
alternativas, pero siempre manteniendo el principio de autoridad. Los problemas parentales más frecuentes son:
• Irritabilidad del joven al ser interrumpido en su conexión a internet,
en su videojuego, al ver su programa favorito de la televisión, o al ser
castigado con no poder utilizarlas. Los adolescentes se apropian y se
identifican mucho con sus actividades rituales con la TIC (chat, amigos
virtuales, blogs, logros en los juegos, personajes y series favoritas, canciones), por lo que entienden la prohibición de estos como un ataque a
su privacidad y a su persona.
• Mentiras. Es fácil que, con unos padres poco preocupados y observadores, el hijo/a mienta con facilidad y eficacia sobre su actividad con las
TIC: uso del ordenador, tiempo dedicado a la televisión, móvil o videojuegos… Muchos progenitores confían en que sus hijos, cuando están
varias horas encerrados en su habitación, han estado trabajando, muchas veces fundados solo en la afirmación que ellos realizan, pero la
realidad puede ser otra. De nuevo el control parental y la real confianza
y sinceridad entre padres e hijos será la solución.
• Olvidar responsabilidades domésticas. La adicción y el exceso de tiempo que un joven puede dedicar a su dispositivo preferido puede causar
que pierda la noción del tiempo mientras lo usa, pasándole los minutos
y horas sin darse cuenta. Consecuencia: sus padres le llamarán para
merendar, cenar, ir a ciertas actividades extraescolares, sacar al perro
y, en general, hacer labores domésticas rutinarias, porque al hijo/a se
le habrá “pasado”. Se pueden evitar estas pequeñas tensiones con organización, que incluye control parental, horario (hasta con alarma o
despertador) y sanciones consensuadas en caso de no cumplir con las
obligaciones.
• Presiones para comprar aparatos. Es cada vez más frecuente la presión
que ejercen los hijos sobre sus padres para adquirir nuevos aparatos,
conexiones o software. El llamado tecnonarcisismo no solo se da en
niños de clases pudientes. Todos esgrimen razones lógicas, pero que
suelen ser falaces: lo necesito para clase, sin él no puedo aprobar, todos
mis amigos lo tienen y no quiero ser el raro del grupo, no volveré a pedir
nada más, solo lo utilizaré tales días… Incluso pueden llegar al chantaje
emocional, esgrimiendo lo que se aburrirán sin ello o lo poco que les
quieren sus padres si no se lo compran. No es buena idea ceder a las
presiones por no enfrentarse a ellos, o negárselo sin razonar el porqué de la negativa. Tampoco es buena idea premiarlos con este tipo de
tecnología cuando consiguen un éxito académico o cumplen cualquier
otro cometido que es de su responsabilidad, pues se acostumbrarán a trabajar a cambio de una recompensa.
• Privacidad. Si los menores se consideran espiados, saben que sus correos electrónicos o chats son leídos por sus padres, o se les exige que
digan con quién han estado hablando, se creará un evidente enfrentamiento y los hijos sentirán que se ha atacado su privacidad o intimidad.
Todo esto puede solucionarse si hay una comunicación previa en la que
los padres expresen sus miedos y recelos frente a la actividad TIC de sus
hijos, explicando las consecuencias de un mal uso de internet, el móvil
o las redes sociales.
• Bajo rendimiento escolar en las tareas académicas. El uso inadecuado
de las nuevas tecnologías de la información puede tener como consecuencia un menor rendimiento en el aprendizaje de los alumnos dentro
de sus labores académicas. Además de las causas ya citadas (excesivo tiempo de dedicación a estas actividades, poco tiempo de sueño…)
puede haber otras, estas generadas dentro del propio ámbito escolar:
• Uso inadecuado de los equipos informáticos por los alumnos/as.
En las ocasiones en que se permite el uso de los ordenadores sin un
control suficiente, estos pueden ser utilizados para usos ajenos al
aprovechamiento lectivo. Tener siempre actividades de sustitución
y un control eficaz de que su uso les rinda académicamente son
las soluciones ante las horas libres en el aula que puedan tener
en una clase. Ni que decir tiene que este uso libre del ordenador
es contraproducente en tutorías, apoyos o clases de repaso. Así
mismo, es conveniente que el centro posea un filtro de contenidos
y que el profesor use un gestor de equipos. Con todo, siempre
es aconsejable mantener un control visual para saber qué están
haciendo los chicos en sus puestos.
• Uso encubierto del móvil. El uso del móvil en el aula siempre distrae de la actividad educativa, aunque esté en modo silencioso.
En el reglamento de régimen interno del centro debe estar especificado si los alumnos pueden llevar el móvil o no a clase, en
qué condiciones pueden usarlo, así como qué hacer en caso de no
cumplir las normas establecidas.
• Utilización inadecuada de las TIC por los alumnos en su aprendizaje. Internet es una herramienta muy útil para el trabajo escolar,
pues facilita y amplía el acceso a la información. Pero esta facilidad
puede volverse en contra el alumno/a si la utiliza sin entenderla ni estructurarla, utiliza la primera fuente encontrada o, por el contrario, se satura porque encuentra innumerables páginas.
Mal uso de internet es, por tanto, el copiar y pegar párrafos
completos de páginas encontradas para usarlos en trabajos o
presentaciones sin haberlos entendido; el obligarles a escribir el
trabajo a mano no soluciona este problema, pues pueden seguir
sin aprender lo que copian. Sí les ayuda el que hagan una explicación-presentación de viva voz en el aula, someterles a una serie de
preguntas sobre ese tema, pedirles que resuman en otra hoja el
trabajo realizado o crear un duelo dialéctico entre alumnos sobre
ese contenido. Por otro lado, orientarles sobre dónde encontrar
los mejores contenidos en la red o utilizar técnicas tipo WebQuest
les ahorrará tiempo y complicaciones en su búsqueda en internet.

